Precaución e incertidumbre

Publicado el 20 de septiembre de 2022, 8:00

¿Te preocupas mucho?

 

La preocupación excesiva, afecta nuestra salud e impide que tomemos buenas decisiones y resolvamos adecuadamente nuestros problemas. La preocupación puede afectar nuestra salud, relaciones y calidad de vida. No permitas que te dañe innecesariamente. ¿Eres preocupón?

 

Cuestionario

 

La preocupación excesiva puede causarnos grandes problemas, sin que nos demos cuenta de ellos. Sin embargo, una de las cosas más difíciles, es reconocer los errores que cometemos día a día. Creemos, equivocadamente, que, si es parte de nuestra forma de ser, implica que nosotros "estamos mal" o que no podemos hacer nada al respecto. Esta forma de pensar no solo es errónea, sino que es la causa por la que muchísima gente no busca ayuda o se niega a cambiar y mantiene sus problemas y su sufrimiento a lo largo de toda la vida. El hecho de que estés leyendo estas páginas, indica que quieres vivir una vida mejor.

 

Puedes hacerlo. Contesta “sí” o “no” a las siguientes preguntas:

 

  1. ¿Te cuesta trabajo dejar de pensar en tus problemas, mientras descansas o haces alguna otra actividad?

 

  1. ¿Crees que, si la gente se preocupara un poco más, podría resolver muchos problemas?

 

  1. ¿La gente piensa que te preocupas demasiado?

 

  1. ¿Tienes síntomas físicos (dolores de cabeza, espalda, cuello o tensión, acidez, insomnio, etc.) asociados al estrés?

 

  1. ¿Si alguna persona llega tarde, piensas que le pudo haber pasado algo malo?

 

  1. ¿Aun cuando tienes éxito, piensas que algo puede salir mal?

 

  1. ¿Te preocupa que la gente te critique?

 

  1. ¿Crees que te preocupas más que otras personas?

 

  1. ¿Consideras que una gran parte de las personas son irresponsables o inconscientes porque no se preocupan lo suficiente?

 

  1. ¿Muchas noches no puedes dormir, pensando en tus problemas?

 

  1. ¿Has dejado de hacer cosas, por evitar la crítica de los demás?

 

  1. ¿Crees que te preocupas porque tienes motivos para preocuparte?

 

  1. ¿Después de haber tomado una decisión, piensas una y otra vez si hiciste lo correcto o si hubiera sido mejor que actuares de otra manera?

 

Te preocupa:

 

  • Cometer errores

  • Hacer el ridículo

  • La edad o tu vejez, aun cuando eres todavía joven

  • Tener problemas económicos en el futuro.

  • Aun cuando en estos momentos no tienes problemas importantes en los siguientes aspectos, piensas con frecuencia en:

  • El futuro de tus hijos

  • Probables problemas de salud

  • La muerte, tuya o de algún ser querido.

 

  • Si contestaste afirmativamente a dos o tres preguntas, revisa tu conducta y situación actual, porque, a menos que tengas un problema importante en estos momentos, puede ser que tengas tendencia a preocuparte de más. Si respondiste que “si” a más de tres preguntas, es muy probable que seas preocupón. Recuerda que, aun cuando tenemos un problema, la solución no está en preocuparnos, sino en actuar y la preocupación, con frecuencia nos atrapa y nos impide hacerlo. Tú sabes que la información es importante, pero la acción es determinante. Trabaja en las conductas, hábitos, pensamientos, etcétera., que necesites modificar. Reconócete y aplaudirte por cada logro, por pequeño que sea, porque te lo mereces por tu esfuerzo.

 

El estrés, las preocupaciones y el futuro

 

Vivir preocupados por lo que puede suceder, no evita los problemas, pero si nos desgasta física y emocionalmente. Por eso es importante aprender a eliminar las preocupaciones y así, enfrentas adecuadamente las dificultades que se nos pueden presentar. ¿Es necesario preocuparse? Descubrelo.

 

La importancia de la preocupación

 

Si pensamos en el futuro, en una situación sobre la que no tenemos mucho control o capacidad de solucionar, nos angustiamos. Puede abarcar cualquier aspecto de nuestra vida. La preocupación es una emoción que nos desgasta y paraliza. Está directamente relacionada con nuestra manera de percibir y evaluar las situaciones y nuestra capacidad para enfrentarlas y solucionarlas. Está basada en un probable “peligro” o amenaza física, emocional o psicológica. Mientras más inseguros nos sentimos respecto a ese futuro, mayor el estrés, la angustia e incluso el temor que podemos sentir.

 

¿Cuántas veces te has preocupado por algo que crees que va a pasar y nunca pasa?

  • Seguramente muchas. A todos nos ha sucedido.

 

¿Pero cuánta angustia te generó y cuántas horas de tu vida desperdiciaste?

  • Si sumaras todos los minutos y horas que te has pasado hablando o pensando sobre algo que te preocupa y que nunca sucede, ¿cuántas cosas podrías hacer en ese tiempo?

La preocupación es útil cuando me ayuda a actuar para solucionar un problema. Cuando nos sirve para evitar una situación, anticipándonos a ella o para encontrar la mejor solución.

Preocupación = antes de ocuparme, antes de actuar.

 

La preocupación es innecesaria e incluso un error muy desgastante, cuando:

 

  • La situación no tiene solución

  • No está en mis manos dicha solución

  • Me preocupo por algo que creo que va a suceder en el futuro y no estoy 100% seguro de que realmente va a pasar.

 

Si eres "preocupón" o te estresas con frecuencia, trata de recordar todas las veces que te has preocupado por algo y nunca sucedió. Reconoce que fue innecesario y que no valió la pena.

 

Preocuparse no es sinónimo de responsabilidad. Responsable es el que actúa cuando se puede actuar y se cuida y fortalece cuando no está en sus manos la solución. Cuando estés preocupado por el futuro, pregúntate que pruebas tienes que te garanticen que lo que te preocupa va a pasar. Aun si es algo que sí va a ocurrir, ¿está en tus manos evitarlo? Haz lo que sí está en tus manos y no permitas que la preocupación haga su nido sobre tu cabeza.

 

El dicho. "Si tiene solución ¿para qué te preocupas? Y si no la tiene ¿para qué te preocupas?, es cierto. No te desgastes inútilmente. Si el problema no tiene solución, no ganamos nada con preocuparnos y si la tiene, actúa, no le des vueltas innecesarias en tu mente.

 

Aprende a vivir el presente. Vale la pena pensar en el pasado, si es para:

 

  • Recordar momentos agradables y disfrutarlos

  • Aprender de nuestros errores y corregirlos, pero sin regañarnos o sentirnos culpables.

  • Es positivo pensar en el futuro para soñar despiertos o hacer planes. Pero hacerlo para preocuparnos, es una pérdida de tiempo y nos causa un gran daño. Haz lo que puedas hacer por resolver o evitar un problema y deja de preocuparte. Si se presenta, tendrás oportunidad de solucionarlo. Cuando vives el presente, no desperdicias tu energía y disfrutas de la vida. Eso te ayuda a estar en mejor condición, para enfrentar lo que te traiga el futuro.

  • Cuando te preocupas demasiado por algo, sin ocuparte, te desgastas tanto que aun si se presenta esa situación, no estás en tu mejor momento para resolverla. Disfruta del momento. Descubre todas las pequeñas cosas que te rodean y que te pueden dar bienestar, si tú lo permites.

por: Maraliz Cedeno

Valoración: 0 estrellas
0 votos

Añadir comentario

Comentarios

Todavía no hay comentarios