El apego y dependencia emocional
Hoy hablaremos sobre el apego y dependencia emocional que muchas personas confunden con ¨amor a la pareja¨ y descubrir juntos si es lo mismo. ¿Crees que apego y dependencia emocional sea lo mismo?, ¿Alguna vez experimentaste estos tipos de emociones? y ¿Como lo has vencido? A diario vemos como las personas a nuestro alrededor van cambiando y como las generaciones siguientes tienen un significado diferente a la nuestra. El apego o la dependencia mantienen prisioneras a muchas personas en su propio mundo y en su propia relación, principalmente porque convierten lo que tendría que ser un deseo a un ser querido o a algo en una necesidad, es decir, en algo vital para su supervivencia. Y si llegamos a ese punto de considerar que sin esa otra persona o cosa no podemos vivir, en realidad lo que estamos haciendo es darle el mando de nuestra toma de decisiones a nuestro cerebro reptiliano, ese tercer cerebro que desde el hombre primitivo nos ayuda a sobrevivir en situaciones de peligro o en situaciones en la cual nosotros mismos no llevamos el control sino es la otra persona. Tenemos que aprender a diferenciar y a tomar decisiones mas sabias cuando se trata de nuestras vidas en todo el sentido de la palabra. Si no llevamos correctamente las diferencias de lo que significa este sentimiento puede que salgamos lastimados por no saber manejar la situacion o no tener conocimiento de esto. Sin duda alguna, todos hemos malentendido muchas veces a lo largo de nuestra vida lo que es y lo que sentimos por alguien en particular y debido a eso nos hacemos daño. Este tema es tema sugerido por Alba G. Ortiz Torres.
¿Qué es la Dependencia Emocional?
La Dependencia Emocional se caracteriza por ser un tipo de Apego extremo que raya en lo enfermizo hacia una pareja o familiar. Se puede detectar cuando una persona ha perdido su personalidad y disfraza su dependencia de un amor incondicional. A menudo la Dependencia Emocional se presenta más en parejas sentimentales; existe un índice alto de personas que acuden a un Psicólogo por ayuda para terminar una relación tóxica o hallar la solución a una ruptura o abandono. La terapia de parejas es también solicitada cuando una relación ha entrado en un ciclo sin fin y a la que tal vez uno de los miembros desea superar o deshacer la relación ya que considera que lo está frenando en su desarrollo.
Tipos de Apego
Como ya se dijo, el Apego es un tipo de relación necesario de naturaleza social, cuando un individuo busca protección, seguridad y bienestar con una persona o circulo de personas. La forma de Apego más común es el de un bebé con su mamá, esta primera relación del menor con sus figuras centrales, que son sus padres, ayuda a continuar con las siguientes relaciones con sus hermanos y demás familiares. Al desarrollarse una correcta forma de apego en el núcleo familiar, el individuo está preparado para formar otras formas de apego más diversas y amplias con otras personas en la escuela, trabajo o círculo social.
Los tipos de apego son:
- Apego Seguro: este se caracteriza por tener una confianza plena en otra persona y en un grupo familiar.
- Apego Inseguro: es lo contrario a lo anterior, ya que se manifiesta desconfianza hacia cualquier figura y se evita el contacto afectivo.
¿Cómo diferenciar el Apego de la Dependencia Emocional?
La Dependencia Emocional se caracteriza por ser un tipo de Apego extremo que raya en lo enfermizo hacia una pareja o familiar. Se puede detectar cuando una persona ha perdido su personalidad y disfraza su dependencia de un amor incondicional.
Apego y Dependencia Emocional
El Apego es un vínculo emocional y positivo que se va formando con el tiempo, es muy importante ya que de él depende el desarrollo de una relación amorosa o afectiva, una relación entre padres e hijos y con personas cercanas de un círculo social. En ocasiones el Apego se puede volver negativo y volver una relación de dependencia emocional que daña en sobremanera a una o varias personas. Es importante para un buen desarrollo afectivo y de relaciones interpersonales detectar cuando el Apego positivo se ha convertido en una Dependencia Emocional dañina. Estar al pendiente de las señales que indiquen este tipo de relaciones dañinas ayudará a saber en qué momento se debe acudir por la ayuda de un Especialista.
Diferencias entre Apego y Dependencia
El Apego siempre será sano cuando una persona sea perfectamente capaz de ser independiente, no debe estar todo el tiempo atada a los padres o hermanos, o a su pareja, en el caso de una relación sentimental. Debe saber que el apoyo y el cariño estará siempre que lo busque sin necesidad de tener contacto todo el tiempo. Una persona sometida a un Apego o Dependencia Emocional constantemente es maltratada, hecha menos y hasta puede sufrir violencia física y sexual por su pareja. La persona que sufre de este maltrato no se siente capaz de salir de ese ciclo y acepta el maltrato porque así se siente “segura”, “querida” y con “atención”. Una vez que se ha caído en una situación así, la persona afectada cree haber encontrado protección y afecto.
¿Cómo detectar a una persona que sufre Dependencia Emocional?
Las principales señales son las siguientes:
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Baja Autoestima y autodesprecio
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Dificultad en la toma de decisiones
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Inseguridades
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La soledad les hace sentir muy incómodos
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No tienen la capacidad de salir de una relación toxica
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Temor al rechazo
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Posición inferior en las relaciones
No es difícil detectar problemas en una relación, por lo general una pareja que tiene estos problemas constantemente involucra a familiares y amigos en los problemas personales.
¿Cómo se puede combatir la dependencia?
Los Psicólogos utilizan varios enfoques para ayudar a personas que se encuentran en una relación de dependencia como, por ejemplo, reforzar la Autoestima o las habilidades sociales. Individualmente es de vital importancia conocer y aceptar nuestros rasgos de personalidad y hacernos conscientes que esta situación emocional no es sana a largo plazo. Buscar la ayuda de familiares o de amigos no representa debilidad, al contrario, es regresar a refugiarse en personas con las que se tenga un Apego sano.
Consecuencia del apego
Las consecuencias de tal confusión son: la infelicidad, vivir en una situación de sometimiento, degradación, tristeza, depresión, sensación de soledad, estrés, baja autoestima, poca auto-valoración, cansancio, incapacidad, anulación de su personalidad, etc. Bajo estas circunstancias, una separación de ese ser querido, ya sea por muerte, por cambio de residencia temporal, por viaje, etc., se hace casi imposible de superar, produciéndose un estancamiento en el ritmo de vida cotidiano y pudiendo ocasionar un trauma que dure toda la vida.
Inmadurez emocional
Walter Riso, en su libro “Amar o depender”, considera la inmadurez emocional como el esquema central de toda dependencia o apego, porque, según dice, implica una perspectiva ingenua e intolerante ante ciertas situaciones de la vida, por lo general incómodas… Señala, igualmente, tres manifestaciones de la inmadurez emocional relacionadas con el apego afectivo: los bajos umbrales para el sufrimiento, la baja tolerancia a la frustración y la ilusión de permanencia. De la misma manera, Walter Riso considera que la “súper sustancia” que motiva el apego es la combinación de bienestar y seguridad, de acuerdo con la historia personal afectiva, la educación recibida, los valores inculcados y las deficiencias específicas de cada cual. Es del todo normal que ante una pérdida o separación de un ser querido, sientas tristeza, pena, soledad… Estas emociones son justificables dentro de tu proceso mental, y con tiempo y lugar para experimentar esas emociones lograrás poco a poco superarlo.
¿Qué es el apego y la dependencia en la edad adulta?
Sin embargo, en la edad adulta, el apego y la dependencia no son más que la cara B del miedo y constituyen el mayor obstáculo entre tú y tu felicidad. ¿Amor verdadero o inseguridad disfrazada? Admítelo, las películas de Hollywood y las canciones románticas nos han hecho mucho daño.
La dependencia (apego) y la inseguridad, enemigos de la aceptación
-«Yo jamás podría vivir en otro lugar». «¿No volver a comer chocolate? ¡Imposible!». «Si me deja mi pareja, me muero, no puedo vivir sin ella»-.
¿Te suena alguna de estas frases? Seguro que las has oído, pensado o sentido alguna vez. Todos lo hacemos, forma parte de nuestra naturaleza. Como en la leyenda del alpinista que, cegado por una ventisca y a punto de caer, se agarraba cada vez más fuertemente a una soga para evitar el abismo. Nos aferramos a creencias, objetos, recuerdos y personas, pensando que será eso lo que nos salvará. Nada más lejos de la realidad. Solo nosotros mismos tenemos la llave de nuestra liberación, a través de la autoestima la meditación y el pensamiento positivo. Sin embargo, en la edad adulta, el apego y la dependencia no son más que la cara B del miedo y constituyen el mayor obstáculo entre tú y tu felicidad. ¿Amor verdadero o inseguridad disfrazada? Admítelo, las películas de Hollywood y las canciones románticas nos han hecho mucho daño. No solo en lo que al amor de pareja se refiere, sino también al afecto entre padres e hijos, hermanos o amigos. No, no es maravilloso tirarse los platos a la cabeza y luego hacer las paces apasionadamente. Tampoco es gracioso que tu madre no acepte a ninguna de tus novias o que tu mejor amiga se ofenda si no la llamas para hacer un plan. Si es tóxico, no es amor. El amor busca la felicidad del otro, el apego es egoísta.
La linea entre el amor, el apego y la dependencia emocional
Entre el amor y el apego existe una línea muy delgada que cualquiera podría llegar a cruzar. Cuando hablamos de dependencia emocional, nos referimos a vínculos en los cuales las personas necesitan del otro. La sociedad ha estigmatizado al apego como un escudo que protege al amor de todos los problemas, pero ¿qué puede ocurrir cuando la situación se escapa de las manos?
Orígenes y mitos: ¿De qué se trata la dependencia emocional?
La dependencia emocional o apego patológico es un patrón que se presenta cuando dentro de una relación amorosa existe el temor de la separación de los integrantes de la pareja. Es importante destacar que cuando se han establecido lazos afectivos muy fuertes, cualquier sensación de conflicto se puede convertir en un generador directo de ansiedad. Esta patología ocurre cuando la persona necesita llenar muchos vacíos afectivos, requiriendo que otro la satisfaga y destacando el papel de su pareja como un protagonista indispensable para su vida. El origen de todo esto pudo haber tenido lugar en la infancia. La idealización de la pareja perfecta aparece gracias a muchas películas de Disney, las cuales nos han trasladado a un mundo fuera de la realidad en donde la mujer es rescatada por un “príncipe azul” que llega para resolver todos los problemas. Entonces crecemos con la idea errónea de que necesitamos a alguien para sentirnos completos por el resto de nuestra vida, indiferentemente de su identidad sexual. Dicho mito se traduce como un comodín de salvación.
Señales de alerta
Una relación deja de ser saludable cuando alguno de los integrantes siente, en exceso, temor de que el vínculo se termine. Este tipo de personas suelen presentar una carencia afectiva y sienten que deben llenar ese vacío con su pareja, haciendo todo lo posible por cubrir esa necesidad del otro. El tema de la soledad es mayor que la conciencia de estar acompañado a la fuerza. La persona no puede ocuparse de sus temas personales, tiene baja autoestima y siempre necesita la aprobación de su “otra mitad”. El sentimiento de vacío persiste, además del sufrimiento y el miedo al abandono .
Características de una persona con dependencia emocional
Este tipo de relaciones terminan siendo vinculadas con características autodestructivas, ansiosas y frustradas. La persona dependiente es manipuladora, extremadamente complaciente, reiterada, idealizada y, en ocasiones, dañina.
Consecuencias
- Ansiedad de no ser amado o amada
- La persona es capaz de tolerar cualquier tipo de comportamiento de parte de su pareja, con tal de no quedarse sola.
- Negatividad
- Se hace casi imposible estar bien. La dependencia emocional le impide al individuo resolver alguna situación y tener pensamientos positivos.
- No puede establecer otro vínculo diferente al de su pareja. El individuo es incapaz de establecer alguna amistad o relación diferente; tampoco se involucra en actividades sociales o laborales, solo vive para complacer a la persona amada.
- Sentimiento de inferioridad
- El ser dependiente es sumiso, no contradice y obedece todo lo que dice su pareja, ya que para ella es omnipotente y superior.
¿Cuándo será el momento para pedir ayuda?
Si presentas alguno de los síntomas mencionados en este artículo mantén la calma. Recuerda que un diagnóstico solo puede ser determinado por un profesional de la psicología. Sin embargo, se puede considerar asistir a terapia cuando abunde la ansiedad, el sufrimiento y el estado de alerta constante por miedo a que el otro te deje. Aunque a veces se hace difícil de notar, es necesario que podamos permitirnos el espacio para descubrir por qué sentimos ese vacío cuando no está la otra persona. Debemos encontrarnos con nosotros mismos y poder descubrir qué podemos hacer, qué podemos tapar y dejar de lado en nuestra vida, porque somos seres independientes, seres en libertad y no estamos obligados a permanecer al lado de algo, o alguien, para poder vivir.
por: Maraliz Cedeno
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