Muchas veces, el miedo a no gustar a los demás o a que nos rechacen nos hace comportarnos de una manera diferente a como somos en realidad. Creemos que, si nos comportamos como los demás esperan de nosotros, gustaremos más, seremos más populares, conseguiremos más cosas. Lo que muchas veces no pensamos y la cita de hoy nos recuerda es que, al engañar a los demás, acabamos engañándonos a nosotros mismos. Podemos acabar creyendo que nos gusta una determinada forma de vestir, unas ideas políticas o religiosas, un equipo de futbol, un tipo de música… Pensamos que no hay problema por fingir un poco para agradar a los demás, pero ¿acaso no son todas esas pequeñas cosas las que forman nuestra personalidad? Si vamos cambiando nuestra personalidad para ser como los demás quieren que seamos, acabaremos perdiéndonos a nosotros mismos. Y llegará un momento en que ni siquiera nos gustaremos cuando nos miremos al espejo. Debemos intentar estar orgullosos de ser lo que somos y no querer ser como nadie nos diga o cómo los demás piensen que debemos ser. Las personas que realmente merecen la pena son aquellas personas auténticas, originales, diferentes a los demás, que no se conforman con ser como el resto y demuestran su autentica personalidad. Te proponemos que, en el día de hoy intentes ser más auténtico, que te sientas orgulloso de ser como eres y muestres al mundo la persona tan maravillosa que eres. Puede que pienses que este blog no va contigo. Que eres una persona íntegra, sincera y totalmente real y fiel a tus principios y con un estilo de vida envidiable. Lamento decirte que estás en un error. Todos mostramos, en mayor o menor medida, una figura que realmente no somos. Lo que sucede es que hay personas que se acercan más a su figura real, mientras que otras son puras máscaras ante sí mismas. Tema sugerido por Vivian Matos, como siempre gracias por tu sugerencia de tema.
Vivir una vida falsa
Cuando hablo de vida falsa, no quiero que lo malinterpretes, porque no es para nada exagerado. No me refiero a que seas un mentiroso, un ladrón o un estafador, sino más bien al papel que mantienes ante tu entorno que luego no se corresponde con tu verdadero yo. Hay personas que necesitan dinero para pagar sus facturas y deudas, por tanto tienen que trabajar. Esa presión de tener que trabajar (en lo que sea) para llevar dinero a casa, les hace ir contra corriente. Contra corriente me refiero a que tienen que diseñar una figura que no es la que realmente desean. Porque muchas personas que tienen su trabajo, en vez de trabajar les gustaría vivir una vida tranquila y relajada en la que se pudieran levantar a la hora que quisieran, sin tener horarios, objetivos ni obligaciones, ¿a que sí?. ¿A que a ti también te gustaría? Y ahora viene la pregunta del millón: ¿Y por qué no lo haces. Porque tienes cargas y obligaciones que cumplir. Y para poder cumplirlas tienes que seguir ciertas normas. Y es casi imposible que esas normas se adapten 100% a lo que tú eres realmente. Por tanto, estás actuando de forma hipócrita ante tí mismo. "¿Y qué hago, si no tengo más remedio?", podrás decir. Si crees que no tienes más remedio, poco podrás hacer. Es lo único que puedo decirte. Ahora quiero centrarme en las consecuencias que trae el llevar una vida que no se acerca al 100% de lo que tú realmente quieres vivir.
Consecuencias de una vida falsa
Vuelvo a lo mismo. No quiero que te tomes al pie de la letra lo de "vida falsa", ni que te enfades por ello. Todos hemos vivido un estilo de vida que realmente no queríamos vivir. El problema es que la mayoría sigue viviendo esa vida aun sabiendo que no es lo que quieren. Es el resultado de vivir mucho tiempo en piloto automático. Y siguen sin hacer nada para cambiarlo. ¿Miedo, dejadez, conformismo...? Lo que sea. Pero el grandísimo problema de aparentar ante tu entorno algo que en realidad no eres, es que empiezas a crear en tu vida lo que llamamos "un vacío". ¿Qué es el vacío? Es el espacio que hay entre quién eres realmente y quien te gustaría ser en realidad. Una especie de puente entre tu vida real y la vida de tus sueños. Imagina dos manos. Una de ellas es la vida que tienes ahora mismo y la otra es la que te gustaría tener. Y en medio hay un abismo enorme, unido solamente por un pequeño y débil puente. Ese puente es tu mente y lo único que ahora mismo existe como unión entre tus dos vidas. Pero hay un problema mayor. El mantener ese puente, trae consigo una consecuencia. La consecuencia es un desgaste increíble de energía. Ese puente no se alimenta de la nada, sino que se alimenta de tu energía vital. Mientras más tiempo mantengas tus dos manos separadas por ese puente, más energía te consumirá, hasta hacerte llegar al verdadero límite. Numerosos estudios demuestran que más del 75% de la población mundial activa y trabajadora, está sumida en un continuo desgaste físico y mental, llevando el estilo de vida actual. ¿Y a consecuencia de qué? De mantener esas manos separadas unidas por ese simple puente. El entorno en el que vivimos nos enseña que para sobrevivir en él tenemos que adaptarnos y entrar en equilibrio con lo que nos rodea. Tenemos que ser como los demás, aunque ello no nos guste. Parece que existe una obligación de caerle bien a los demás, de hacerle la pelota a tu jefe, de no decir lo que uno piensa para no ofender a nadie con la verdad, de no mostrar nuestros sentimientos reales para que nadie salga herido, de preservar nuestra imagen dando a entender a todos algo que en realidad no nos gusta ser. Y todo eso, aleja nuestras manos aún más y debilita el puente que las une, con lo que para mantenerse nos quita aún más energía. Vivir para la sociedad y nuestro entorno consume mucho y desgasta de una forma increíble. Y sin embargo seguimos como ovejas al matadero.
¿La solución?
Ya te he dicho muchas veces que todo tiene solución. Y para esto, la única solución que existe es unir completamente tus dos manos y eliminar ese puente de una vez por todas. La gente cree que en la vida es necesario sufrir, agotarse y trabajar duro para alcanzar los objetivos que uno tiene, ser feliz y tener éxito. Pero eso es un error como la copa de un pino. Se puede conseguir todo lo que uno quiere en su vida, sin necesidad de cumplir con las "obligaciones" (vamos a llamarlo así) de tu entorno. Porque hay mucha gente que gana mucho dinero trabajando uno hora al día solamente (o incluso menos). Porque hay personas que no van en busca de sus objetivos, sino son éstos los que llegan a ellas. Porque hay quienes no se preocupan lo que los demás piensen de él, ni de la figura o imagen que el mundo percibe de él, sino lo que él mismo ve, aprecia y siente de su verdadero yo. Si yo mismo no me hubiera dado cuenta de eso, estaría todavía amargado trabajando en mi oficina para ganar 1500 euros, que ahora gano en poco más de una semana. No me daba cuenta de la importancia que tenía el intentar por todos los medios unir esas dos manos y rellenar ese vacío que me estaba consumiendo poco a poco. Y cuando consigues unir las dos manos y destruir ese puente, ¿sabes lo que sucede? Que empiezas a recuperar esa energía perdida. Es como si soltaras un gran lastre y tu día a día se volviera menos pesado, menos cansado. ¿Te has dado cuenta de que eso suele suceder muchas veces cuando una persona deja un trabajo en el que no estaba a gusto, deja a su pareja con la que no era feliz, o deja de hacer cosas que realmente no van con sus ideales? Esa persona siente que recupera su energía perdida y empieza a vivir nuevamente una vida desde cero. Pero con un ánimo potente y mucho más desarrollado. Esa energía que recuperas es síntoma de salud, bienestar y felicidad. Y sólo con ser fieles a nosotros mismos y no a lo que nos rodea. ¿No te parece una razón increíble para luchar por nuestro estilo de vida perfecto? ¿No te parece que es el momento en que te plantees seriamente abandonar tu vida de miseria e hipocresía?
Cómo dejar de aparentar lo que no soy
En la mayoría de los casos, por miedo al rechazo de los demás o no gustarles hace que nos comportemos de manera distinta a como somos realmente. Intuimos que si nos comportamos como los demás quieren les agradaremos más, seremos más conocidos y de esta manera podremos conseguir cosas. Lo que no pensamos bien es que al engañar a nuestros conocidos con esta forma de ser que aparentamos a la vez nos estamos engañando a nosotros mismos. Se puede acabar creyendo con firmeza que nos entusiasma una forma de vestir, algunas ideas políticas, religiosas algún equipo de futbol etc.… Creemos que no existe ningún tipo de inconveniente en fingir un poco para agradar a los demás, pero, ¿No son todas esas cosas las que de una forma forman la personalidad de un ser humano? En cierto modo si cambiamos nuestra personalidad para agradar a los demás acabaremos muy perdidos con nuestro propio ser. Y en cierto momento pensaremos que no nos gustamos cuando nos miramos al espejo. Hay que intentar llegar a estar orgullosos de quienes somos y nunca querer ser como alguien nos diga o como piensen que debemos llegar a ser, por eso muchos se preguntan cómo dejar de aparentar lo que no soy. Las únicas personas que realmente meren la pena son las que son auténticas, que son diferentes a los demás, aquellas personas que no son como el resto y enseñan su verdadera personalidad. lo que te voy a proponer es que, a día de hoy solo intentes ser tú mismo, es decir, auténtico, que sientas orgullo de ti mismo sin ser un narcisista lógicamente y te muestres al mundo como la maravillosa persona que realmente eres.
Deja tu armadura a un lado
Se puede descansar de aquella armadura pesada que utilizamos diariamente para poder protegernos de algunos comentarios, actitudes y cosas negativas de otras personas, de la misma forma que nos disfrazamos para bloquear cualquier tipo de peligro que imaginamos que se nos puede presentar en un futuro, esa que cargamos por si nos traicionan de nuevo. Debemos tomar la decisión de estar por encima de aquello que de forma emocional nos afecta negativamente para por fin ser nosotros mismos.
Aprende a vivir el presente
Puedes vivir el presente sin cargar con el resentimiento por malos recuerdos o pensamiento negativos, sin que te afecten los comentarios pesimistas de otros de cara al futuro. Hay que ser auténticos, con el riesgo de no gustar o de no ser aprobados por todos los demás. Debes aprender a conocer tus capacidades y tus limitaciones para permitirnos aceptarnos y de esta forma trabajar en nosotros y así fortalecernos, solo así podremos gustarnos a nosotros mismos.
Dí lo que sientas de verdad
Existen personas que han usado demasiados disfraces a lo largo de su vida, intentando ganar el respeto, la aprobación y el cariño de los demás y ya no pueden saber quiénes son realmente. Empieza por saber cómo dejar de aparentar lo que no soy ¿acaso sabes que disponemos de una responsabilidad y como no de la posibilidad de realizar un inventario para conocernos realmente? y también conocer si queremos actuar de mala manera y de esta forma vivir como hemos hecho hasta ahora o por lo contrario, encontrar el verdadero yo que tenemos todos dentro, de esta forma cambiar lo negativo para recopilar los hábitos y conocimientos más positivos a nuestras vidas.
por: Maraliz Cedeno
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